El mercado español de pastas alimenticias creció r encima del 3% en valor durante el pasado 2012, gracias a una subida media de precios superior al 2%. Este incremento de tarifas fue liderado por la MDD, que continúa ganando terreno y acapara más de dos tercios del mercado en volumen y más de la mitad en valor.
Por su parte, las marcas de fabricante han rebajado precios tímidamente, debido a las diferentes promociones realizadas a lo largo del año. Gallo se mantiene como el principal productor español de pasta y continúa resistiendo el empuje de la MDD. En cuanto a producto, el consumo continúa refugiándose en las categorías más básicas. Así, el segmento de pasta seca consigue crecer, mientras que el mercado de pasta fresca retrocede prácticamente un 5%. Sólo parecen escapar a esta tendencia la pasta sin gluten y, en menor medida, otras variedades identificadas por los consumidores como saludables, caso de la pasta para ensaladas, vegetal e integral.
Para poder mantenerse en la brecha, los operadores han optado mayoritariamente por mejorar su eficiencia, tanto mediante ahorro de costes como optimizando sus procesos industriales y administrativos. Nos encontramos así con medidas como el cierre decidido por Pastas Gallo para sus instalaciones de Esparraguera, concentrando la producción en sus plantas de Granollers y El Carpio. O con las inversiones (1,9 M€) presupuestadas por Pastas Romero para medidas de ahorro energético en sus instalaciones. El otro gran operador del mercado de la pasta, Grupo Siro, está centrando sus esfuerzos en la investigación y futuro desarrollo de pasta apta para platos precocinados.
El cuarto operador, a distancia de los tres grandes, es Oromás, si bien su estatus puede empezar a modificarse. La compañía ha puesto en marcha una planta en Cádiz, que le permitirá resolver sus problemas de capacidad productiva.





