La suscripción de un préstamo sindicado de 86 M€ el año pasado no ha significado el final del proceso de reestructuración que está llevando a cabo el grupo bodeguero y licorero andaluz González Byass. El movimiento más reciente en este camino, que tiene entre otros motivos la caída del consumo de vino y el viraje de los consumidores hacia bebidas más saludables y con menor graduación alcohólica, es la renegociación de la deuda consolidada del grupo, situada en 150 M€, con sus principales acreedores financieros (un pool de once entidades entre las cuales sobresalen Banco Santander, Caixabank y BBVA.
Con esta operación, la compañía, que de momento descarta el proceso concursal y un nuevo ERE (ya el año pasado realizó un ajuste de personal de 34 trabajadores), aspira a reforzar su estabilidad a largo plazo. En 2024, último ejercicio con datos de registro, González Byass obtuvo unas ventas consolidadas de 235 M€, un 2% menos que un año antes, y un resultado de explotación de 9,3 M, frente a los 12,8 M del ejercicio precedente. Según medios locales, en 2026 el grupo espera cerrar con una cifra de negocio de 230 M€ (321 M€ de facturación bruta).
Entre los últimos movimientos efectuados por González Byass para revertir la situación de caída de ventas y reducción de los márgenes, además del ERE y la suscripción del préstamo sindicado de 86 M€ ya mencionados, el grupo fichó una una nueva CFO, Natalia Cebolla Zarzuela, y puso en marcha un “plan de acción centrado en la contención de gastos, la optimización del portfolio de productos, la mejora de procesos operativos y la venta de activos no estratégicos".
En este sentido, el grupo ha segregado su negocio de Cava y vinos del Penedés en la nueva sociedad Cavas Vilarnau, en lo que podría ser la antesala de su venta. Además, recientemente ha sido vendida su filial Finca Constancia, elaboradora de Vino de la Tierra de Castilla, ubicada en Otero (Toledo), una operación que ha incluido las instalaciones, inmuebles y activos de la misma. La bodega, inaugurada precisamente hace 20 años, está situada en una finca de 230 ha de terreno que colindan con las estribaciones de los Montes de Toledo y es obra del prestigioso arquitecto Gonzalo Tello. Entre las marcas que comercializaba están 'Finca Constancia', 'Altos de la Finca', 'Entre Lunas' y 'Fragantia Frizzante 5.5'.
González Byass, que se sitúa en el TOP-10 de operadores nacionales de vinos y licores, según datos de los correspondientes Informes sectoriales publicados por Alimarket, "está reforzando en paralelo su apuesta por la innovación y el desarrollo de nuevos segmentos, con foco en marcas estratégicas como 'Tío Pepe', 'Beronia', 'Viñas del Vero', 'Vilarnau' o 'Lusco', y en categorías vinculadas a nuevas ocasiones de consumo, como 'Croft Twist', que ya ha alcanzado el millón de botellas vendidas al año".
Concluyen desde el grupo que todas estas medidas se enmarcan "en los cambios estructurales que atraviesa el sector, marcados por nuevos hábitos de consumo, mayor presión en márgenes y un entorno macroeconómico más exigente. La industria evoluciona desde un modelo centrado en volumen hacia otro en el que la marca, la experiencia, la innovación y la sostenibilidad son claves para competir, lo que está llevando a las compañías a reforzar la eficiencia, optimizar inventarios y priorizar inversiones".







