La embaladora Varioline de Krones ha alcanzado un volumen de 30 unidades vendidas en sus últimos dos años en el mercado de bebidas (especialmente en el campo de las cervezas). Este equipo ofrece una flexibilidad en el embalaje final que es ahora mismo una de las prioridades de estas industrias. Con frecuencia primero se colocan los envases sueltos en multiempaques y a continuación, dichos multiempaques son empacados en unidades de venta o en embalajes terciarios adecuados. La flexibilidad exigida debe ser máxima ya que los multiempaques así como los embalajes finales deben seguir las tendencias cambiantes de consumo y además varían dependiendo de los grupos objetivos, de las costumbres o de los países a los cuales se exportan. Con la Varioline como solución flexible, Krones ha dado una respuesta adecuada a las diferentes tareas de embalaje. La idea básica es una máquina sola que puede sustituir hasta seis máquinas individuales convencionales incluyendo la técnica de transportadores. Con la Varioline se pueden combinar hasta tres procesos de embalaje con una sola máquina. La consecuencia lógica son el ahorro de espacio de instalación, poca necesidad de mantenimiento y menos personal de mando.
El sistema de la 'Varioline' consta de tres módulos que se pueden combinar en una línea modular de embalaje individual. Los tres módulos de encartonado, de alimentación y básico poseen una estructura de construcción idéntica. Dicha construcción modular asegura la flexibilidad para el futuro. Su rendimiento es de hasta 52.000 envases/h. Puede ser vinculada en bloque con otras máquinas, por ejemplo con la embaladora de embalajes bajo film plástico 'Variopac Pro', lo cual permite embalar los embalajes secundarios en embalajes de cartón o también en embalajes terciarios bajo film plástico. Esta solución ya ha sido implementada por tres clientes, los cuales han obtenido así una máxima flexibilidad con un bloque de máquinas.
El país con más demanda por las máquinas 'Varioline' es EE UU, ya que constituye el mayor mercado para portaenvases de cartón tipo cesta y para multiempaques del mundo. Actualmente el grupo cervecero estadounidense MillerCoors ha modernizado y optimizado su técnica de embalaje. Para tal fin, el grupo integró dos nuevas líneas modulares de embalaje Varioline en cada una de las líneas de botellas de vidrio no retornables existentes en las cuatro fábricas de Milwaukee (WI), Trenton (OH), Fort Worth (TX) y Albany (GA). Las máquinas Varioline instaladas en paralelo sustituyen la técnica vieja, la cual consistía en diferentes máquinas individuales conectadas una después de la otra.
Compuesta por desplegadora de los portaenvases de cartón tipo cesta y de las cajas de cartón, encajonadora y cerradora de cajas de cartón, estos equipos individuales eran sumados una tecnología que requería muchas intervenciones y mucho personal. La capacidad total instalada de máquinas en cada planta de las dos máquinas paralelas respectivamente es de hasta 104.000 botellas/h. De esta manera cubre holgadamente el respectivo rendimiento de 72.000 botellas/h de cada línea. Las botellas de vidrio no retornables de 0,355 litros son empacadas en portaenvases tipo cesta o cartones tipo wrap-around de seis o cuatro unidades, o en cajas de cartón con separadores para 24 ud.





