La actividad diaria de un hotel comprende múltiples áreas que el hotelero tiene que gestionar, desde antes incluso de que los huéspedes pasen por recepción. De este modo, se engloban aquí tareas como la gestión de la estancia, el check in y check out, los servicios de restauración, los trabajos de mantenimiento de las instalaciones, la facturación o la asignación de turnos y personal laboral. Por todo ello, dotarse de soluciones digitales se ha convertido en un aspecto esencial para los grupos y cadenas hoteleras, dado que encuentran en ellas una manera de simplificar procesos y optimizar la operativa del establecimiento.