La premiumización y las propuestas de valor están presentes en muchas cocinas de bares, restaurantes y hoteles que buscan seducir a un consumidor que quiere disfrutar de una experiencia gastronómica más personalizada y sensorial. La respuesta de los fabricantes de alimentación y bebidas llega mediante productos elaborados con ingredientes de calidad, procesos más técnicos o artesanales, y presentaciones más cuidadas. A todo ello se unen los cambios en los momentos de consumo como el brunch, el aperitivo y el tardeo, y su viralización a través de las redes sociales y su estética instagrameable. Conocer cuáles son las ventanas de oportunidades es el objeto de este análisis.